La perdiz roja salvaje es el emblema de los campos manchegos y la protagonista de las modalidades de caza más tradicionales. Ofrecemos distintas experiencias para disfrutar de la caza de la "patirroja", adaptadas a las preferencias de cada cazador.
La modalidad más tradicional y auténtica. Caminando con el perro entre rastrojos, monte bajo y olivares, el cazador busca la perdiz a pie firme. Una forma de caza en la que prima el compañerismo, el esfuerzo y el buen trabajo del perro. Jornadas intensas y emocionantes, perfectas para disfrutar del campo en su estado más puro.
Organizados con mimo y profesionalidad, los ojeos de perdiz ofrecen una experiencia clásica y espectacular. Las perdices son empujadas hacia los puestos por los ojeadores, volando altas y veloces, poniendo a prueba la puntería del cazador. Una modalidad elegante y social, ideal para grupos.
Una opción perfecta para disfrutar de una jornada cómoda y bien organizada. Las perdices se sueltan de forma controlada en fincas adaptadas, garantizando un buen número de lances y situaciones reales de caza. Ideal para entrenar al perro o para quienes buscan una caza accesible.
Una de las modalidades más técnicas y pasionales. Se requiere paciencia, silencio y conocer el lenguaje de la perdiz. La jornada se vive en solitario, esperando el encuentro entre el macho silvestre y el perdigón en la jaula. Una modalidad de gran tradición en Castilla-La Mancha.